martes, 17 de abril de 2018

Los estafa de los prestamos universitarios

Confundir lo público con lo privado (estudiante con cliente, derecho con pago de servicio, ayuda con crédito...) implica, como poco, una asombrosa ingenuidad. Unamos a esto las fantasías y falacias de que los mecanismos de lo privado funcionan muy bien allá donde se aplican, siempre y sea el sitio que sea.

Todo esto debe tenerse en cuenta para reflexionar sobre lo ocurrido con los Préstamo-Renta Universidad del ICO y el Banco de Santander para estudios universitarios. Contextualicemos.

En 2007, el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y el Banco de Santander lanzaron la Línea de Préstamos-Renta Universidad para facilitar con dinero público el acceso a un postgrado oficial a cualquier titulado universitario que quisiera ampliar su formación.

El Préstamo-Renta Universidad se puso en marcha en el año 2007 y se derogó en 2011. La primera convocatoria fue 2007/2008, las siguientes fueron 2008/2009, 2009/2010 y la última, 2010/2011. En las dos últimas convocatorias, las entidades financieras fueron, en 2009-2010, el Banco de Santander, la Caja Insular de Canarias, la Caja General de Canarias, el Banco Caminos y Cajasol. En 2010-2011, el Banco Santander, Sa Nostra, Cajasol y Unicaja, según datos de la Plataforma de Afectados.

Las condiciones iniciales eran las siguientes:

 Préstamo al cero por ciento de interés.

 Devolución en el momento en que se superaran los 22.000 euros de renta anual.

 Si en 15 años no se pudiera pagar, la deuda prescribiría.

¿Quién vería mal unas condiciones tan «generosas»?

Contemplemos un par de problemas básicos.

Ante todo, nos encontramos con una tara que debería solucionar el propio Estado o la Comunidad Autónoma correspondiente: el derecho al acceso a titulaciones oficiales sin importar las condiciones económicas de los estudiantes. Este fracaso empeora con la subida de hasta el 250% (en la Comunidad de Madrid, por ejemplo) que sufrieron dichos másteres en diversas CC.AA. en los últimos años. ¿Debería ser necesaria la intermediación de un banco privado o de un sistema de créditos para facilitar el derecho a la educación que todos tenemos? Defender que el problema de las elevadas tasas se soluciona con una política de créditos es retorcido.

    Huir hacia parches privados o créditos no solo dista mucho de ser la solución, sino que a medio y largo plazo siempre empeora el problema.

Por otra parte, recordemos que no se trata de pagar la educación solo para beneficio de quien quiera disfrutar de su derecho, sino de pagar la formación de quien en el futuro nos operará del corazón, enseñará a nuestros hijos y diseñará los aviones en que volemos. Incluso tratándose de másteres en el extranjero (como algunos nórdicos, que incluso pagan a los estudiantes de postgrado o como Francia y Alemania, con precios simbólicos, casos muy diferentes al español), el Estado debería ocuparse de habilitar las ayudas correspondientes ‒no mediante créditos‒, en la medida de lo posible. Más adelante hablaremos de la sostenibilidad de este principio.

Por si fuera poco, no parece muy buena idea salir de la universidad ya endeudado; aquí volvemos a la relación con EEUU. Tanto allí como en otros países que han optado por modelos similares, como Chile, la burbuja de préstamos universitarios ha crecido de un modo escandaloso y con difícil solución. Es una demostración de la falacia, ya leyenda urbana, de que en EEUU nadie se queda sin estudiar por falta de dinero. Si así fuera, las familias no se pasarían la vida ahorrando para pagar la universidad a sus hijos ni existiría tan tremenda burbuja.

¡Pero si la cosa ya pintaba mal con el planteamiento de partida de estos préstamos, peor se puso en un solo año. A partir de la siguiente convocatoria (2008-2009) y a lo largo de las restantes, esas condiciones se suprimieron. Sin embargo, ¡la publicidad del Banco de Santander y el silencio respecto a los agravantes en el BOE se mantuvieron! Como leéis.

 Por lo pronto, se eliminó inmediatamente el umbral de renta para empezar a pagar, con lo que había que devolver el dinero nada más acabar los estudios, se tuvieran o no fondos para ello.

 Además, la deuda no prescribía, sino que se convertía en vitalicia.

 Y, ya puestos, en cuanto a los intereses y comisiones, fueron diferentes según la convocatoria; por ejemplo, en la tercera convocatoria (2009-2010), existió un 10% de interés por demora más un cobro de comisión por «cada cuota vencida y reclamada».

Es decir, quienes tenían menos dinero acumularon más y más deuda según pasaban los años. Ni siquiera la web del Banco de Santander ni el BOE anunciaban dichos cambios perjudiciales para los afectados, mientras sí avisaban de otras modificaciones.

Los miles de afectados crearon la Plataforma de Afectados por los Préstamos-Renta Universidad, pero solo consiguieron unos aplazamientos. Con los nuevos plazos, la situación es y será aún más insostenible para muchos jóvenes que solo querían mejorar su formación y que creyeron que se podía confiar en este tipo de juegos.

Al permitir que se cambiasen unilateralmente las condiciones de los préstamos, al convertir a estudiantes en clientes, al no iniciar los procesos justos para los que han sido designados, en definitiva, nuestros políticos han hecho dejación de las funciones constitucionales para las que han sido designados: defender a los ciudadanos, mejorar sus vidas, protegerlos de agresiones ilícitas.

Por otra parte, las tasas de nuestras universidades continúan entre las más elevadas del mundo, mientras estamos entre los países occidentales que menos invierten en universidad. Como decía al principio del artículo, países con PIB menores tienen tasas gratuitas o precios casi simbólicos. Esto demuestra que la universidad es sostenible con otras políticas y con otros planteamientos económicos y fiscales. Huir hacia parches privados o créditos no solo dista mucho de ser la solución, sino que a medio y largo plazo siempre empeora el problema, como hemos visto con las privatizaciones de la luz y de otros servicios. Y con estos préstamos-renta.

La solución se encuentra en el trabajo interno, en la mejora de nuestros sistemas públicos. Creer que una empresa responderá desde el altruismo a una necesidad de los ciudadanos o que los parches, por públicos que sean, solucionarán los problemas de fondo es pecar, como poco, de ingenuidad.

Así es como funciona la Universidad Americana Española Te pueden cambiar las condiciones así como así? Dudo que sea legal. No han cambiado las condiciones a quien ya tenía un préstamo. Lo hicieron en posteriores convocatorias pero ni la publicidad del Santander ni el BOE lo decían el Santander, que raro. Sin duda el banco más ladrón de España. A esa gente ni agua, jamás. el más ladron??? A ti no te suenan de nada las cajas o Bankia? Pero un préstamo tiene un contrato con unas condiciones. Si no se lo leyeron el problema es suyo.

Efectivamente. No sé qué reclaman si las condiciones estaban claras en los papeles que firmaron Hombre, tampoco puedes decir una cosa en la publicidad y que luego sea otra, no? Cierto, y por eso deberían sancionar al banco. Pero los papeles puedes leerlos antes de firmar y negarte a hacerlo si no dicen lo que te han contado en el banco 20 La publicidad es contractual. Si en la publicidad ponía 0% de interés, han de aplicarlo. El banco lo sabe muy bien y ya habrá tenido cuidado de no publicitar lo que no es, bien no emitiendo nuevos folletos o bien disimulando el tema del interés con otra cosa. Conozco un caso donde el notario explicó las condiciones del año anterior. No sé, muchas veces los contratos están escritos de la manera más opaca posible. Ante la falta de claridad propia de ciertos contratos, súmale que se hayan fiado de personas que lo cogieron con las condiciones previas, sobre todo si en la publicidad las condiciones eran las mismas. En ese caso, si lo veo con ánimo de engañar y estafar.

En conclusión: Qué tontos son todos a los que estafan..., hasta que te estafan a ti. Yo creo que lo pone bien claro: El Préstamo-Renta Universidad se puso en marcha en el año 2007 y se derogó en 2011. La primera convocatoria fue 2007/2008, las siguientes fueron 2008/2009, 2009/2010 y la última, 2010/2011. A partir de la siguiente convocatoria (2008-2009) y a lo largo de las restantes, esas condiciones se suprimieron. Sin embargo, ¡la publicidad del Banco de Santander y el silencio respecto a los agravantes en el BOE se mantuvieron! La primera convocatoria Eso digo yo cuando hago los alcances de los proyectos, llenos de asteriscos y negritas. Pero no me cuela...mis clientes insisten en lo que dijo el comercial en la primera reunión antes de la toma de requerimientos . En la noticia dicen que las condiciones se cambiaron unilateralmente, lo que me lleva a pensar que el banco cambió las condiciones a préstamos ya concedidos. Está claro que la diferencia entre una cosa y otra es abismal. No me queda claro cual de los dos casos es.

De los bancos me lo creo, pero que el BOE no actualizara los cambios de condiciones....eso debería ser delito. No es que se cambiaran a quienes ya tenían los préstamos, sino que cambiaron de esa premisa después de dos años. De la propia noticia: A partir de la siguiente convocatoria (2008-2009) y a lo largo de las restantes, esas condiciones se suprimieron." Quien quiera un máster que se lo pague. O convalide. O hazte amiguete del PP La noticia es sensacionalista a mas no poder. Los "afectados" conocían las condiciones antes de contratar el préstamo, o deberian haberse informado.

Tambien son idiotas por firmar un préstamo sin leerlo. No cambiaron a quien ya lo tenia al principio (aunque en la tele han dado a entender que también se lo están reclamando) pero si en posteriores convocatorias. Ni la publicidad del Santander ni el BOE lo decían. Les han estafado No, hay que releer lo que firmas. Hay que releer lo que firmas, mirar a quien abres, comprobar lo que lees, y abrir los ordenadores para comprobar componentes. Y dejar de criminalizar a los estafadores. Exacto, escépto la última frase.

Consejo: En todo tipo de prestamos, tipo lo de financiación de tiendas , para la compra de un coche.... SIEMPRE leerse las condiciones. Y no solo vale mirar el TAE o TIN, hay que ver si hay comisiones de apertura, de cancelación, posibilidad de amortizaciones.... ante cualquier duda no firmar. Si se anuncia ese préstamo con unas premisas y luego la letra pequeña dice otra cosa, yo lo veo como estafa. "ha cambiado sus condiciones" Es aquí donde se llora por los que firman préstamos sin leer lo que firman? Joe, un poco de responsabilidad... son "afectados" pero de otra cosa... En UK paso exactamente lo mismo hace unos años. Es sorprendente como este tipo de medidas acaban pasando en Espanya tarde o temprano. Ahora mismo en UK matricula universitaria mas vivir en una residencia son unos 50k (9k al anyo de matricula, y el resto vivienda y alimentacion) Y la gente ve normal salir de la universidad con una deuda de 50k+intereses. Me temo que vamos a seguir la misma tendencia...

¿Y encima para qué los uso la gente? ¿Para masters de mierda como el de Cifuentes? A esto hemos llegado, préstamos para estudiar. A los bancos hay que evitarlos cómo al diablo. Nunca hay que pedirles nada que no necesites de manera totalmente imprescindible y sólo si no puedes pagarla tú mismo. Si te lo puede prestar alguien de confianza, antes que un banco, mejor 1000 veces. La publicidad es vinculante, asi que si te pone en un papel 0% y luego te clavan el 22%, entonces es una estafa. Como cuando Ziganda dice que tiene el titulo de entrenador de primera division y luego ves que lo unico que tiene es ilusion, otra estafa. Yo pedí 6000 euros en el 2010, a pagar a partir de los 3 años durante 10 años, 0% de interés (50 euros al mes). Mis condiciones no han cambiado. Es posible que tuviese una penalización en la demora, la verdad es que no lo recuerdo porque nunca me he demorado... Cuando yo era estudiante (años 80) Caja Madrid, en virtud de unos acuerdos con el MEC, concedía unos créditos "subvencionados" para estudiantes universitarios. Te concedían una cantidad, de la cual podías disponer (o no) de una cantidad anual para gastos de matrícula, libros, etc. Se empezaba a pagar al acabar la carrera, los plazos de carencia y de pago era largos y flexible y el interés (ojo, años 80) era del 13,5%, esta cifra la recuerdo bien.

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